Sistema de información geográfico (SIG) en la agricultura

Los sistemas de información geográfica permiten obtener, guardar, manejar, analizar y extender en todas las perspectivas la información geográfica referenciada, y así poder resolver problemas de planificación y gestión, permitiendo a los dueños de empresas y agricultores poder tener un control sobre estos..

Los sistemas de información geográfica ayudan al ahorro de costos y tiempo, pues los datos recolectados ayudan a realizar un análisis constante, y revisar el cumplimiento de objetivos, ayudando a identificar si se aumenta o reduce el número de plagas identificadas.

El SIG permite obtener la información espacial del área seleccionada, obteniendo una representación de datos importante, y obteniendo nuevos mapas a partir de los datos ya existentes, una de las mayores ventajas es que cada uno de los datos espaciales es almacenado de forma estructurada, en una base de datos espacial.

Es importante resaltar que los datos almacenados en GIS son guardados por capas, es decir, por clasificación de características topográficas, como puede ser para montañas, vegetación, ríos o casas, proporcionando un acceso más eficiente con datos mucho más precisos

La agricultura de precisión requiere de un conjunto de herramientas y sistemas que permitan recopilar datos e información de forma oportuna y ordenada, facilitando su análisis e interpretación para la toma de decisiones estratégicas, es por esto que el SIG se convierte en herramienta fundamental a la hora de llevar a la práctica agricultura de precisión.

El SIG también es posible aplicarlo de manera individual dependiendo del objetivo a tratar, como lo puede ser la identificación de plagas en cultivo, realizando una limpieza en diferentes zonas afectadas, realizando una inspección topográfica para localizarla, una vez se tengan los datos requeridos, y después de haberse ingresado en la base de datos será posible obtener datos georeferenciados o mapas de la ubicación de dicha plaga y su impacto.

Otro caso a tratar sería la medición de agotamiento del suelo, donde después de realizados los respectivos análisis y estudios de suelo, sea posible la implementación del SIG para localizar los diferentes sectores del suelo, graficarlos y subirlos al sistema.

En conclusión, el SIG permite su implementación a partir de las necesidades puntuales de cada cultivo, permitiendo conocer su espacio geográfico, tendencias de fenómenos y la consecución de resultados a partir de análisis espaciales que permitirán una toma de decisiones oportunas.

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